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¿Sufre de reflujo? Aquí la solución

18 de Septiembre de 2017

Una dieta mayormente vegetariana podría ofrecer un alivio similar al de unos medicamentos de uso común a las personas con reflujo ácido, sugiere un estudio reciente.

El estudio observó a casi 200 pacientes en un centro médico que habían sido diagnosticados con reflujo laringofaríngeo.

Es una afección en que los ácidos estomacales se devuelven de forma habitual a la garganta, y es distinta de la enfermedad del reflujo gastroesofágico (ERGE), que es más conocida, y a la que la gente se refiere comúnmente como acidez.

Las personas con reflujo laringofaríngeo por lo general no tienen acidez, explicó el Dr. Craig Zalvan, investigador principal del nuevo estudio.

En lugar de ello, tienen síntomas como ronquera, dolor de garganta crónico, tos persistente, tener que carraspear la garganta de forma excesiva, y una sensación de un bulto en la garganta.

Aun así, el problema con frecuencia se trata con unos medicamentos para el ERGE conocidos como inhibidores de la bomba de protones (IBP). Los IBP incluyen a medicamentos recetados y de venta libre como Prilosec, Prevacid y Nexium, y están entre los medicamentos más vendidos en Estados Unidos.

Los IBP ayudan a algunas personas con reflujo laringofaríngeo, dijo Zalvan, jefe de otorrinolaringología en el Hospital Phelps del Sistema de la Salud Northwell, en Sleepy Hollow, Nueva York.

Y el mismo Zalvan los recetaba de forma regular.

Pero se hizo claro que los medicamentos no eran efectivos para muchos pacientes, dijo Zalvan. Al mismo tiempo, anotó, los estudios comenzaron a plantear preocupaciones respecto a que los IBP no eran tan seguros como se pensaba.

La investigación ha vinculado un uso prolongado de IBP con un ligero aumento en los riesgos de ataque cardiaco, enfermedad renal, demencia y fracturas óseas, aunque no está claro si los fármacos son la causa o no.

Esto llevó a Zalvan en una nueva dirección: recetar un "método dietético".

Basándose en investigaciones sobre la dieta y varias enfermedades crónicas, Zalvan comenzó a aconsejar a sus pacientes que adoptaran una dieta mayormente vegetariana que describe como de "estilo mediterráneo".

Animó a los pacientes a consumir un 90 por ciento de alimentos de origen vegetal, sobre todo verduras, frutas, legumbres, granos integrales y frutos secos. La carne y los lácteos debían limitarse a dos o tres porciones modestas por semana.

Además, Zalvan dio a sus pacientes el consejo estándar para aliviar el reflujo: evitar el café, el té, el alcohol, y la comida frita o grasosa.

En el nuevo estudio, el equipo de Zalvan observó expedientes de los pacientes para ver cómo el método dietético se comparaba con la antigua costumbre de usar IBP.

Los investigadores se enfocaron en 85 pacientes que habían sido tratados con IBP y el consejo estándar sobre la dieta entre 2010 y 2012, y en 99 a quienes se había aconsejado que adoptaran una dieta mayormente vegetariana.

Respecto al tratamiento de los síntomas de los pacientes, "la dieta fue igual de buena, si no mejor, que los IBP", aseguró Zalvan.

Tras seis semanas, un 63 por ciento de los pacientes que siguieron la dieta mostraron una reducción de al menos seis puntos en una escala llamada índice de síntomas de reflujo. Esto se consideró una mejora "clínicamente significativa", anotó Zalvan.

Esto es en comparación con un 54 por ciento de los pacientes que tomaron IBP, según el informe.

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 7 de septiembre de la revista JAMA Otolaryngology--Head & Neck Surgery.

Según Zalvan, los pacientes en el grupo de la dieta perdieron normalmente ocho libras (3.6 kilos), lo que podría ayudar a explicar la mejora en los síntomas. Pero no es posible saber qué parte del crédito es de la pérdida de peso, frente a la dieta en sí.

Sonya Angelone es dietista registrada y vocera de la Academia de Nutrición y Dietética (Academy of Nutrition and Dietetics). También recomienda una dieta mayormente basada en las plantas para gestionar el reflujo ácido.

Lo esencial es elegir alimentos vegetales saludables, enfatizó Angelone, creando una dieta rica en habichuelas, verduras y frutos secos, sin pasta ni panecillos.

Los alimentos vegetales saludables tienden a calmar la inflamación en el cuerpo, explicó Angelone, mientras que una dieta rica en alimentos procesados hace lo contrario.

Y hay una creciente comprensión de que el reflujo ácido es un trastorno inflamatorio, dijo Angelone. Eso significa que quizá el ácido en sí no provoque el daño real, sino que tal vez lo haga la respuesta inflamatoria del cuerpo.

"Creo que este estudio ofrece más evidencias de que se debe buscar el consumo de más plantas y menos alimentos procesados", planteó Angelone.

Zalvan reconoció las limitaciones del estudio. No fue un ensayo clínico que evaluara de forma específica la dieta vegetariana frente a los medicamentos, algo que se considera el "estándar de excelencia" para probar que un tratamiento funciona.

Tampoco está claro si los pacientes tienen que cumplir rigurosamente con el plan de un 90 por ciento de comida vegetariana, o si unos cambios más moderados alcanzarían el objetivo.

Angelone dijo que lo importante es que la gente haga cambios saludables con los que pueda vivir a largo plazo.

"La dieta que elije importa", afirmó. "Importa para el riesgo futuro de enfermedades crónicas, y para síntomas más inmediatos, como el reflujo ácido".