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Un matrimonio feliz provoca esto en tu salud

17 de Octubre de 2017

Un matrimonio tiene altibajos, y lo mismo podría suceder con la salud del corazón, al menos en los hombres.

Un nuevo estudio británico de papás casados encontró unos efectos reales, aunque pequeños, en factores de riesgo cardiovascular como los niveles de colesterol, el peso corporal y la presión arterial, que se correspondían con las mejoras y los deterioros en los matrimonios de los hombres.

A aquellos cuyos matrimonios parecían estar mejorando les iba mejor, mientras que sucedía lo contrario en los hombres con matrimonios que iban a peor.

"Un vínculo aparente entre el matrimonio y la salud es un hallazgo constante en muchos estudios, que datan incluso de 1912", señaló el Dr. Ian Bennett-Britton, autor líder del estudio e investigador en la Universidad de Bristol, en Inglaterra.

"Lo que no ha estado claro es si se trata simplemente de un reflejo de que la gente más sana y más rica se casa, o un efecto protector real del matrimonio en sí", añadió.

Un investigador sobre el matrimonio, el Dr. Rahul Potluri, cardiólogo en la Universidad de Aston en Birmingham, Inglaterra, dijo que "hasta ahora las evidencias sugieren que las parejas casadas, y quizá las parejas más felices, tienen una mayor inclinación a cuidarse mutuamente, lo que podría tener un impacto directo en los factores de riesgo cardiovasculares y en la enfermedad cardiovascular".

En el nuevo estudio, Bennett-Britton y sus colaboradores encuestaron a 620 papás casados sobre sus relaciones, y siguieron a los hombres durante 19 años.

"Encontramos pocos cambios en los factores de riesgo cardiovasculares en aquellos cuyas relaciones eran constantemente buenas o malas", dijo Bennett-Britton. "Pero encontramos un patrón más constante en aquellos cuyas relaciones habían mejorado o empeorado durante el periodo del estudio, respecto a las mejoras o el empeoramiento en el perfil de riesgo cardiovascular".

En comparación con los hombres en relaciones "constantemente buenas", aquellos cuyas relaciones habían mejorado tenían unos niveles ligeramente más bajos de colesterol de lipoproteína de baja densidad, el llamado tipo "malo". Su índice de masa corporal, una medida de la grasa corporal basada en la estatura y el peso, también era ligeramente más bajo, mostraron los hallazgos.

"Se encontraron unos vínculos más débiles con una mejora en el colesterol total y una mejora en la presión arterial", comentó Bennett-Britton.

Por otro lado, los investigadores encontraron que los hombres en relaciones que se estaban deteriorando tenían una presión arterial ligeramente peor que los que estaban en unas relaciones estables y buenas. Su presión arterial diastólica (la cifra inferior en una lectura) eran, en promedio, unos 3 puntos más alta.

Los investigadores llegaron a esas cifras tras ajustar sus estadísticas para que tomaran en cuenta factores variables, como la riqueza y la edad.

Aunque el impacto individual posible de los hallazgos podría ser pequeño, Bennett-Britton planteó que podrían acumularse en una ganancia bastante considerable en la población como un todo.

Aún así, Potluri anotó que la cantidad de hombres del estudio fue baja, y que eran más bien jóvenes. La edad promedio de los hombres era de 36 años cuando comenzaron a darles seguimiento. "El impacto a largo plazo de estos cambios es difícil de precisar", dijo.

Cualquier impacto de los altibajos del matrimonio en las mujeres, si lo hay, no se estudió.

Pero en los hombres, el vínculo posible entre la salud de su matrimonio y la de su corazón podría tener distintos orígenes, sugirieron los autores del estudio. Y el estudio no pudo probar una relación causal.

Patrick Markey, profesor de psicología en la Universidad de Villanova, en Pensilvania, dijo que "el estrés se relaciona mucho con la salud física, de forma que es probable que los matrimonios malos provoquen estrés, lo que provoca una mala salud".

Y, añadió Markey, "sobre todo en los hombres, la pareja romántica con frecuencia contribuye a nuestra salud física de forma más directa. Por ejemplo, algunas investigaciones en nuestro laboratorio han encontrado que las esposas con frecuencia monitorizan la alimentación de sus esposos y son más propensas a animarlos a comer de forma más saludable. De forma similar, las esposas también parecen ser más propensas a animar a sus esposos a ir al médico, a vacunarse contra la gripe y a tomar los medicamentos".

Potluri dijo que otra posibilidad es que el empeoramiento de la salud se traduce en un matrimonio menos feliz, y viceversa, pero "sin duda se necesitan más evidencias para abordar ese tema".

Pero hay una cosa clara, dijo Markey. "Hay pocas dudas de que las personas en relaciones saludables tienen, en promedio, un estado de salud mucho mejor que las solteras. Es probable que estar en una relación saludable sea bueno tanto psicológica como físicamente".